Inventar el futuro

Audry Waters sobre las predicciones tecnológicas como estrategia de mercado. Cuestiona la validez metodológica de los típicos informes.

The best way to predict the future is to invent it,” computer scientist Alan Kay once famously said. I’d wager that the easiest way is just to make stuff up and issue a press release. I mean, really. You don’t even need the pretense of a methodology. Nobody is going to remember what you predicted. Nobody is going to remember if your prediction was right or wrong. Nobody – certainly not the technology press, which is often painfully unaware of any history, near-term or long ago – is going to call you to task.

(…)

I believe we need to recognize that predicting the future is a form of evangelism as well. Sure gets couched in terms of science, it is underwritten by global capitalism. But it’s a story – a story that then takes on these mythic proportions, insisting that it is unassailable, unverifiable, but true.

The best way to invent the future is to issue a press release. The best way to resist this future is to recognize that, once you poke at the methodology and the ideology that underpins it, a press release is all that it is.

Fuente: Audrey Waters. The Best Way to Predict the Future is to Issue a Press Release | Hack Education

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Empresa privada y educación

Efectivamente, la innovaicón era una fiesta y nadie había sido capaz de alejarse de los fuergos articificiales para ver quien encendía la mecha. Cecilia Bayo hace un muy buen y necesario apunte. Primero contextualiza: desinversión en educación y en formación del profesorado. En el desierto aparecen empresas privadas que bajo formas de filantropia (fundaciones, obras sociales, paternariados) empiezan a ocupar la tierra quemada que ha sido abandonada por los recortes:

Aquest procés de privatització i mercantilització no és nou, de fet s’inclou dins l’anomenada nova filantropia, una nova forma de caritat on empreses i entitats privades (com La Caixa amb EduCaixa, el Banco Santander amb el programa Empieza por Educar o la Fundació Telefónica amb Educared) s’aboquen a les problemàtiques socials, en aquest cas educatives, per aportar solucions no només dineràries (com feia la filantropia tradicional) sinó també amb la creació de polítiques, indicadors de qualitat, models organitzatius i una estreta participació del patrocinador, que actua com a assessor.

La pregunta queda abierta: Són els bancs, les empreses i les entitats privades els artífexs que han de definir les línies polítiques i la gestió de l’educació pública? Un poco de agitación en Twitter pero ninguna respuesta serie a la altura de una verdadera controversia, es decir, de una verdader participación democrática.

Ceclia Bayo: La innovació era una festa | Formatistica.

Cecilia Bayo. L’escola pública en mans de la nova filantropia | Nuvol.

Analíticas: el estado de la cuestión según Educause Review

Artículo en la Educause Review sobre el estado actual de la analítica de aprendizaje. Grandes potencialidades, muchas promesas, pero a día de hoy muy lejos de poder hacer realidad esas potencialidades y de poder cumplir esas promesas. Copia un fragmento:

However, the tools for understanding this data (e.g., edX ORA, Insights, EASE, and Discern) are still in their infancy. The grand challenge in data-intensive research and analysis in higher education is to find the means to extract such knowledge from the extremely rich data sets being generated today and to integrate these understandings into a coherent picture of our students, campuses, instructors, and curricular designs.

El conector con el que se inicia la cita está subrayado por mí. Creo que resume bien el mensaje del artículo y el estado actual de las analíticas.

Fuente: Chris Dede,Andrew Ho and Piotr Mitros: Big Data Analysis in Higher Education: Promises and Pitfalls | Educause Review

La innovación educativa

El Periódico publica dos noticias sobre innovación educativa aprovechando el inicio del curso. Las dos son textos entusiastas sobre la innovación educativa según la perspectiva de un cambio en marcha, protagonizado por profesores y que a cambiar la educación. No un deseo, no explica por qué es necesario, no pide que se haga realidad, no lo propone como la solución a los problemas educativas. Constata su desarrollo. Los comentarios reunen los temas de siempre, incluido la cuestión del bilingüismo en Cataluña.

Xavier Martínez Celorrio. L’onada imparable del canvi educatiu.

María Jesús Ibánez, María Iglesias. Ells canviaran l’escola.

El Periódico.

Estudios Culturales 2.0

Intresante entrada sobre la actualidad de los estudios culturales. El argumento del autor es que los Estudios Culturales están conociendo su particular Renacimiento después del ataque neocon y el repliegue hacia el realismo. Lo novedoso es que apunta que este Renacimiento está teniendo lugar en las comunidades virtuales que analizan o remezclan películas, series, videojuegos, fanfiction… Una suerte de participatory-cultural studies. Interesante por lo que apunta sobre el nacimiento de una disciplina académica y sobre la dimensión social y política del conocimiento.

Eleanor Courtemanche. The Peculiar Success of Cultural Studies 2.0 | Personal Brand.

Estudiar humanidades hoy

Clásica pieza sobre las falsas creencias que hacen rechazar los estudios de humanidades a los universitarios de hoy. Básicamente, apunta el autor, no es cierto que el desempleo sea mayor y además las humanidades proporcionan el tipo habilidades más valoradas en el mercado laboral. La novedad de este artículo es que menciona la reticencia de los padres y el interés de los jóvenes.

El artículo es retóricamente tramposo porque aunque hay muchos triunfadores que han estudiado humanidades eso no tiene ninguna relación con que un carrera de Humanidades te vaya a dar un buen trabajo como el de estos modelos. Poner como ejemplo, las excepciones no ayuda. Cualquier visión realista del mercado de trabajo no nos engaña sobre las posibilidades de éxito de alguien con un título en Humanidades.

En España hay tres salidas: la enseñanza, cualquier tipo de oposición y la universidad. Ustedes mismos.

La promesa de las Humanidades Digitales es remediar esta brecha y hacer realidad el deseo de que las Humanidades pueda proveer aquellas habilidades que tienen demanda y formar los perfiles humanistas que realmente tienen alguna posibilidad en el mercado de trabajo. ¿Lo están consiguiendo? ¿Lo conseguirán algún día?

Fuente: Steven Pearlstein. Meet the parents who won’t let their children study literature | The Washington Post.